Semilleros caseros para plantas y hortalizas

El primer paso es decidir que vamos a utilizar como semillero. Comercialmente existen muchos modelos de semilleros fabricados con materiales distintos, semilleros de plástico, corcho o incluso de turba. Pero también es posible fabricar un semillero casero con vasos de plástico, culos de botella, cáscaras de huevo, etc. Lo importante es perforar la base con unos orificios lo suficientemente grandes para que drene perfectamente. De este modo además estaréis reciclando.

Semilleros caseros para plantas y hortalizas

25/08/2016

El primer paso es decidir que vamos a utilizar como semillero. Comercialmente existen muchos modelos de semilleros fabricados con materiales distintos, semilleros de plástico, corcho o incluso de turba. Pero también es posible fabricar un semillero casero con vasos de plástico, culos de botella, cáscaras de huevo, etc. Lo importante es perforar la base con unos orificios lo suficientemente grandes para que drene perfectamente. De este modo además estaréis reciclando.

Con el reciclaje economizamos y a la vez contribuimos con el mantenimiento del medioambiente

Bandejas semilleros - Pack de 5


Si queréis reutilizar los semilleros, estos deben ser de corcho o plástico, pues los que están hechos de turba son biodegradables y están pensados para ser enterrados en el suelo o maceta en el momento en el que se realiza el trasplante. Haciéndolo de este modo nos aseguramos de no dañar las raíces de las pequeñas plantas.


Una vez elegidos la semilla y el semillero debemos rellenarlo con un sustrato especial para semilleros. Es aconsejable mezclar el sustrato con vermiculita o echar un poco por encima del semillero una vez terminada la siembra. La vermiculita servirá para que retenga el agua y los nutrientes al máximo, al tiempo que los libera paulatinamente en las plantas.


Una vez tengamos los semilleros rellenados con el sustrato lo compactaremos ligeramente, teniendo en cuenta que una vez esté bien compacto debe quedar medio centímetro por rellenar porque antes debemos colocar las semillas en su interior. Pero no todas las plantas funcionan igual, dependiendo de la planta pondremos más o menos semillas. si se trata de hortalizas como el pimiento, el tomate, el calabacín, etc., con dos semillas bastará, pues si germinan las dos se podrá eliminar una de ellas. En el caso de la cebolla el puerro podemos poner tres o cuatro, si germinan todas, al trasplantarlas las podremos separar y tendremos más unidades.


Una vez lista la siembra es el momento de regar. Al principio el riego debe ser con agua pulverizada. Conviene humedecer bien el sustrato del semillero y es de vital importancia que la humedad sea constante para que una buena germinación de las semillas.


Puesto que los primeros riegos deben ser con agua pulverizada, para ello os podéis ayudar de un pulverizador. Al humedecer el sustrato del semillero debéis procurar que esté completamente mojado para conseguir una germinación perfecta.