Los vivos colores de la Viola cornuta

Con la llegada del otoño nos empezamos a encontrar con las primeras Violas cornuta. Son parientes cercanos de los pensamientos y se parecen mucho, aunque las flores son más pequeñas y la floración más abundante.

Los vivos colores de la Viola cornuta

16/09/2016

Con la llegada del otoño nos empezamos a encontrar con las primeras Violas cornuta. Son parientes cercanos de los pensamientos y se parecen mucho, aunque las flores son más pequeñas y la floración más abundante.


Técnicamente se llama Viola cornuta, pero popularmente es conocida como violeta, violeta cornuda o violeta de los pirineos. Al igual que la Viola odorata es originaria de Europa, de la región mediterránea europea concretamente y es considerada una planta autóctona de los Pirineos y la Cordillera Cantábrica de España.


Sus flores pueden ser de colores muy variados, al ser una planta ornamental se suelen cultivar diferentes variedades en las que los colores representan la mayor novedad. Normalmente se combinan los azules, violetas y amarillos como colores dominantes, aprovechando el bicolor de sus flores.


Cultivar la Viola cornuta es bastante sencillo, el momento de hacerlo es a finales de verano y mediante semillas. La situación ideal para que crezca bien es a pleno sol y en un terreno rico en materia orgánica.


Una vez realizado el semillero y tener las plántulas ya germinadas las plantaremos en sus macetas correspondientes, estas deben tener unos 10 cm de diámetro más o menos. Al cabo de un tiempo, cuando ya hayan crecido y veamos que tienen un tamaño razonable las podemos trasplantar al jardín en el suelo o en macetas.


Podemos utilizar un sustrato universal o sustrato para plantas de exterior con un ph de entre 5,8 y 6, tanto uno como otro son indicados para este tipo de plantas.


La Viola cornuta vive cómodamente en un clima con una temperatura que oscile entre los 2ºC y 5ºC durante la noche y de 20ºC a 22ºC durante el día. Con temperaturas más bajas que las recomendadas se ralentizará su desarrollo.


El riego debe ser moderado, más frecuentes durante la primavera y el verano. Podemos añadir abono en el agua del riego a partir de las 4 o 5 semanas de su cultivo y será dos veces por semana. El abono será del tipo 18-12-24 en fertirrigación, 1 gramo por litro de agua.