Jardinería sostenible

La jardinería sostenible o xerojardinería es un concepto que protege el medio ambiente y aprovecha los recursos naturales ecológicamente. Con este sistema, los jardines se diseñan con una bajo consumo de agua, muy pocos fertilizantes e insecticidas y requieren de un mantenimiento mínimo. Por lo que, además, finalmente resulta muy económico. En los EE UU, el concepto de xerojardinería se desarrolló durante la década de los 80.

Jardinería sostenible

25/08/2016

La jardinería sostenible o xerojardinería es un concepto que protege el medio ambiente y aprovecha los recursos naturales ecológicamente. Con este sistema, los jardines se diseñan con una bajo consumo de agua, muy pocos fertilizantes e insecticidas y requieren de un mantenimiento mínimo. Por lo que, además, finalmente resulta muy económico. En los EE UU, el concepto de xerojardinería se desarrolló durante la década de los 80.

La ética de la jardinería sostenible hace que la xerojardinería sea un concepto cada vez más popular

Plantas sostenibles - Jardín mediterráneo


Para diseñar un jardín sostenible es necesario analizar el clima y el suelo, realizar una selección apropiada de plantas, montar el riego de forma eficiente y procurar una cobertura para el suelo adecuada.


En las zonas de climas secos es donde se desarrolló esta técnica. Los cactus o plantas grasas, las piedras y la gravilla eran los principales elementos utilizados en los xerojardines. En climas donde la lluvia es modesta, hay una gran variedad de plantas que pueden vivir con estas condiciones, como es el caso de Barcelona por ejemplo. Tanto la higuera como el granado pueden vivir solo con el agua de lluvia. Un jardín sostenible en el Maresme por ejemplo, puede ser muy fresco y vigoroso, como lo son los bosque naturales de esta comarca.


Una de las principales ventajas de la jardinería sostenible es que requiere de pocos cuidados, pero debe ser diseñado cuidadosamente para que cumpla con su objetivo satisfactoriamente. El primer paso será tener en cuenta el microclima y las condiciones de orientación, así como los vientos dominantes del espacio, la topografía y la vegetación existente. Con un diseño adecuado podremos reducir el trabajo de siega, la poda y el mantenimiento en general hasta un 80%.


Durante el proceso de un diseño de jardín sostenible tendremos en cuenta los condicionantes de sostenibilidad, pero no debemos olvidarnos de los requerimientos del cliente. Por lo que podemos seleccionar plantas que se adapten a dichas condiciones y a los gustos de nuestro cliente sin problema. Las plantas idóneas son distintas para cada zona, dependiendo del clima, el terreno, la vegetación, la orientación, etc., utilizaremos unas plantas u otras para nuestro jardín. Sin embargo, por lo general, casi todas las plantas aromáticas encajarían en un diseño de jardinería sostenible, como el romero o el tomillo por ejemplo.