Cultivo urbano, produce hortalizas en espacios reducidos

A todo amante de las plantas le gustaría aprovechar algún pequeño espacio en su balcón o terraza para iniciarse en el mundo de la huerta urbana. Hoy veremos lo pasos que se deben seguir para empezar a cultivar verduras en casa.

Cultivo urbano, produce hortalizas en espacios reducidos

11/09/2016

A todo amante de las plantas le gustaría aprovechar algún pequeño espacio en su balcón o terraza para iniciarse en el mundo de la huerta urbana. Hoy veremos lo pasos que se deben seguir para empezar a cultivar verduras en casa.


Lo primero que debemos hacer para empezar con nuestro huerto urbano es saber la cantidad de luz solar que recibe nuestro balcón o terraza. La orientación es también un factor importante para el cultivo de ciertas hortalizas, siendo la orientación sur lo ideal para las plantas (en España). Puesto que estos factores no son modificables, tendremos que adaptarnos al espacio del que dispongamos y plantar las hortalizas que puedan crecer en las condiciones que nos ofrece nuestro pequeño rincón. Muchas de ellas pueden crecer perfectamente con poca luz solar directa.


El riego es indispensable para cualquier cultivo, por lo que disponer de un grifo cercano será realmente útil y muy cómodo. La mejor agua para regar las plantas es la de la lluvia porque está libre de cloro y químicos. Para aprovecharla podemos recogerla poniendo unos cubos vacíos en el exterior los días de lluvia, pero si usamos el agua del grifo, es importante dejarla reposar en un recipiente un día o dos antes de utilizarla para regar para que se evapore el cloro. Haciendo esto también tendremos el agua a temperatura ambiente, que es lo mejor para las plantas.


Una vez sepamos las condiciones que tiene el espacio que dedicaremos al cultivo necesitaremos los recipientes en los que plantaremos nuestras hortalizas. Para ello podemos reciclar y utilizar tetra bricks, botellas de plástico, cajas de fruta o bandejas de poliespan (se pueden conseguir en tiendas de fruta o pescaderías). Procuraremos que los recipientes tengan un mínimo de 20 o 30 cm de profundidad para que las plantas puedan crecer correctamente.


En caso de que dispongamos de espacio suficiente, podemos comprar o fabricar una mesa de cultivo, este pequeño detalle hará que el mantenimiento de nuestras hortalizas sea mucho más cómodo y lo agradeceremos enormemente.


El sustrato que utilizaremos debe ser el mejor para hortalizas, pero además de la tierra debemos proporcionar nutrientes a la mezcla. Hay muchos nutrientes y micronutrientes que son buenos y/o necesarios para las plantas, pero los básicos son tres: nitrógeno, potasio y fósforo.


Una vez tengamos la mezcla lista podemos empezar con el cultivo. Lo primero que debemos hacer es consultar el calendario de siembra y saber qué hortalizas podemos plantar en cada temporada. Si no hemos sembrado nunca verduras y somos un poco inexpertos, lo más sencillo es empezar con cultivos de ciclo corto como espinacas, lechugas o acelgas. Más adelante podemos continuar plantando rábanos, ajos, cebollas, etc. e ir explorando todo aquello que nos apetezca cultivar.