La historia del muerdago
05/12/2010
Según la tradición el MUERDAGO se debe regalar y colgarlo en casa cerca de la puerta de entrada para que toda la familia tenga salud y buena suerte, al año siguiente hay que quemarlo y debe ser sustituido por otro nuevo.
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Un pasado
mágico
El muérdago era sagrado para los antiguos druidas, un
bien para todo mal, físico o mágico. Aparte de sus innegables virtudes para
combatir la arteriosclerosis y la tensión arterial, se le atribuía el poder de
proteger y curar de forma mágica. Era además considerado un símbolo de paz y un
poderoso amuleto protector, además del símbolo de la masculinidad, como
contraposición al acebo, que era el símbolo de la femineidad. Según una antigua
superstición, se colgaba sobre las cunas de los niños, para evitar que las
hadas los robasen y los sustituyeran por otros. Hay leyendas que dicen que sus
poderes mágicos provienen de que fue creado como un elemento que no era del
cielo ni de la tierra, ya que sus raíces no tocan nunca la tierra, pero tampoco
se sostiene por sí mismo en el aire. De ahí la costumbre de recogerlo sin
permitir que caiga al suelo, y de colgarlo del techo.
El beso debajo del muérdago
El muérdago se utilizaba con profusión en las
festividades asociadas al final del año celta, hacia el 1 de noviembre, y del
solsticio de invierno. Con la aparición del cristianismo, entre el pueblo,
siguió siendo considerado un buen augurio para sus poseedores, siempre que se
hubiera cortado con la debida reverencia, pero su fuerte simbología pagana hizo
que cayera en desuso, salvo en lo que se refiere a la tradición
"romántica". Ya en la antigüedad, se consideraba que besarse debajo
de un árbol con muérdago hacía durar el amor o incluso podía iniciarlo. Ése es
el significado de la costumbre actual de besar a la pareja debajo del muérdago
(colgado normalmente del dintel de una puerta o del techo, a falta de un roble
o una encina): se supone q ue hace perdurar el amor.

