26/02/2010
Como cultivar los Espárragos
El espárrago pertenece a la familia de las Liliaceae, cuyo nombre botánico es Asparagus officinalis L. Es una planta herbácea perenne cuyo cultivo dura bastante tiempo en el suelo, del orden de 8 a 10 años, desde el punto de vista de vida económica rentable. La planta de espárrago está formada por tallos aéreos ramificados y una parte subterránea constituida por raíces y yemas, que es lo que se denomina comúnmente “garra”.
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-Tallo: el tallo principal es único, subterráneo y
modificado en un rizoma. En el terreno se desarrolla horizontalmente en
forma de base o plataforma desde la cual se producen, según su
tropismo, otros órganos de la planta.
-Raíces:
Las raíces principales nacen directamente del tallo subterráneo y son
cilíndricas, gruesas y carnosas teniendo la facultad de acumular
reservas, base para la próxima producción de turiones; de estas raíces
principales nacen las raicillas o pelos absorbentes cuya función es la
de absorción de agua y elementos nutritivos.
Las raíces principales
tienen una vida de 2 a 3 años; cuando estas raíces mueren son
sustituidas por otras nuevas, que se sitúan en la parte superior de las
anteriores, con ello las yemas van quedando más altas; de esta forma la
parte subterránea va acercándose a la superficie del suelo a medida que
pasan los años de cultivo.
-Yemas: Las yemas
son los órganos de donde brotan los turiones, parte comestible y
comercializable de este producto, que cuando se dejan vegetar son los
futuros tallos ramificados de la planta.
-Flores:
son pequeñas, generalmente solitarias, campanuladas y con la corola
verde amarillenta. Su polinización es cruzada con un elevado porcentaje
de alogamia.
-Fruto: es una baya redondeada de
0.5 cm. de diámetro; son de color verde al principio y rojo cuando
maduran. Cada fruto tiene aproximadamente de 1 a 2 semillas.
-Semillas: son de color pardo oscuro o negras, y con forma entre poliédrica y redonda, teniendo un elevado poder germinativo.
Desde el punto de vista agronómico, la planta de espárrago tiene tres fases diferenciadas:
-Desarrollo vegetativo.
-Producción de turiones.
-Parada vegetativa.
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Clima.
Se trata de una de las especies más
sensibles a las oscilaciones térmicas, que se manifiesta por la inercia
de sus movimientos vegetativos.
La temperatura de la atmósfera para el crecimiento de turiones está comprendida entre 11 y 13ºC de media mensual.
El
óptimo de desarrollo vegetativo está comprendido entre 18 y 25ºC. Por
debajo de 15ºC por el día y 10ºC por la noche paraliza su desarrollo;
por encima de 40ºC encuentra dificultades para desarrollarse.
La humedad relativa óptima en el crecimiento de turiones está comprendida entre el 60 y 70%.
Si
el cultivo es al aire libre, el efecto del viento puede tener una
especial incidencia al final del desarrollo de los plumeros, pues
pueden llegar a "encamarlos", no habiéndose comprobado pernicioso este
efecto en el cultivo. En zonas con vientos dominantes en una dirección
fija, se realizarán las hileras de cultivo en esa dirección.
Iluminación.
Al
tratarse de espárrago verde, la característica del color es un factor
de calidad, por tanto se debe procurar dar este color a la mayor parte
posible del turión, como mínimo dos tercios de su longitud. Es decir,
cuando perseguimos el color verde se deberá actuar procurando captar la
mayor cantidad de luz, para que se pueda sintetizar la clorofila
necesaria para lograr dicha coloración.
Suelo.
La
textura debe ser franca, con inclinación a franco arenosa o limosa;
también admite la franco arcillosa, aunque no le convienen los suelos
arcillosos. Para el mejor aprovechamiento comercial de sus turiones, el
suelo no debe ser pedregoso para evitar que, durante el crecimiento de
la yema apical del turión bajo tierra, se deteriore por roces u
obstáculos con las piedras.
El terreno no debe encharcarse en ningún momento, ya que tiene gran sensibilidad a la asfixia radicular.
El pH óptimo está comprendido entre 7,5 y 8, aunque admite suelos de pH 6,5.
Tiene
gran resistencia a la salinidad del suelo y del agua de riego; siendo
uno de los cultivos de huerta que presenta más resistencia a la
salinidad, pero aunque tolera una elevada conductividad eléctrica, se
entreve la posibilidad de que pueda ser causante de la disminución de
longevidad del esparragal.
Preparación del terreno
Será necesario una
buena labor de subsolador, para facilitar la posterior exploración y
fácil desarrollo de un potente sistema radicular, así como pases
cruzados de cultivador y fresadora que favorezcan la uniformidad de
distribución de enmiendas y abonados de fondo y la consecución de una
estructura mullida, a la hora de trazar los surcos, en cuyo fondo se
desarrollará el material vegetal, pero se recomienda que este no
sobrepase los 50 cm. de profundidad. En este caso el fondo del surco
respecto al nivel del suelo estará a 10-15 cm. En la profundidad
influye el tipo de órgano a plantar, garra o plántula, la diferencia va
ser aproximadamente de 5 cm, siendo el rizoma de la garra no superior a
esa altura, y que deberá dirigirse erguido para mantener su tropismo.
Al no tener que blanquear, se puede prescindir de utilizar caballones.
Trasplante.
-Garra:
las garras son obtenidas en los semilleros, se recomienda que las
garras pesen unos 60 g, siendo conveniente desechar aquellas cuyo peso
es inferior a los 20 g. Se siermbran de Febrero a Abril dependiendo de
la zona.
Al año de realizar la plantación con garra en climas
cálidos se obtiene la primera recolección; siendo recomendada esta
forma de plantación para cultivo forzado en invernadero.
Siembra directa.
Se depositan dos líneas de semillas separadas
entre sí unos 25 cm, dejando a cada lado de las líneas de siembra un
metro aproximadamente, por tanto el gasto en semilla será de unos 3 kg
semillas/ha.
Siega.
Una vez que
finaliza el periodo de aprovisionamiento y restitución de las
sustancias se reserva extraídas de la planta durante la recolección, el
conjunto de la parte aérea comienza a secarse.
La siega debe
realizarse próxima a la base del tallo, se recomienda realizarla de
forma mecanizada, aunque también se realiza manual. En el mercado
existen unas sierras de disco que son accionadas por un motor que
pueden ser empleadas para este efecto, con el inconveniente que deja
toda la materia vegetal segada y hay que retirarla.
También se puede
emplear la traílla, la cual siega la planta entera y además saca los
restos. pero en este caso el terreno debe estar muy nivelado y la
planta muy seca.

