Cebolla
Las variedades de cebolla son numerosísimas y presentan bulbos de diversas formas y colores.
Cebollas
Ciclo vegetativo
En el ciclo vegetativo de la cebolla se distinguen cuatro fases:
1.- Crecimiento herbáceo.
Comienza con la germinación, formándose un tallo muy corto, donde se insertan las raíces y en el que se localiza un meristemo que da lugar a las hojas. Durante esta fase tiene lugar el desarrollo radicular y foliar.
2.- Formación de bulbos.
Se inicia con la paralización del sistema vegetativo aéreo y la movilización y acumulación de las sustancias de reserva en la base de las hojas interiores, que a su vez se engrosan y dan lugar al bulbo. Se requiere días largos, y si la temperatura durante este proceso se eleva, esta fase se acorta.
3.- Reposo vegetativo.
La planta detiene su desarrollo y el bulbo maduro se encuentra en latencia.
4.- Reproducción sexual.
Se suele producir en el segundo año de cultivo. El meristemo apical del disco desarrolla, gracias a las sustancias de reserva acumuladas, un tallo floral, localizándose en su parte terminal una inflorescencia en umbela.
Terreno
Prefiere suelos sueltos, sanos, profundos, ricos en materia orgánica, de consistencia media y no calcáreos. Los aluviones de los valles y los suelos de transporte en las dunas próximas al mar le van muy bien. En terrenos pedregosos, poco profundos, mal labrados y en los arenosos pobres, los bulbos no se desarrollan bien y adquieren un sabor fuerte.
El intervalo para repetir este cultivo en un mismo suelo no debe ser inferior a tres años, y los mejores resultados se obtienen cuando se establece en terrenos no utilizados anteriormente para cebolla.
Es muy sensible al exceso de humedad, pues los cambios bruscos pueden ocasionar el agrietamiento de los bulbos. Una vez que las plantas han iniciado el crecimiento, la humedad del suelo debe mantenerse por encima del 60% del agua disponible en los primeros 40 cm. del suelo. El exceso de humedad al final del cultivo repercute negativamente en su conservación. Se recomienda que el suelo tenga una buena retención de humedad en los 15-25 cm. superiores del suelo. La cebolla es medianamente sensible a la acidez, oscilando el pH óptimo entre 6-6.5.
Variedades
Las variedades de cebolla son numerosísimas y presentan bulbos de diversas formas y colores. Pueden ser clasificadas desde diferentes puntos de vista:
Climático:El criterio climático es el único que puede considerarse científico y al mismo tiempo práctico, ya que implica el estudio del óptimo climático y el óptimo ecológico de las distintas variedades y es de gran importancia en la aclimatación de las mejores variedades y en la creación de otras nuevas mediante cruzamiento.
Comercial:Bajo el criterio comercial se pueden distinguir tres grandes grupos de variedades: cebollas gigantes, cebollas corrientes y cebolletas o cebollinos.
Generalmente se van a buscar variedades, que además de adecuarse bien a las condiciones de cultivo, presenten homogeneidad, buena conservación, sabor menos acre, precocidad, en ocasiones resistencia a enfermedades o al frío, eliminación de algunos defectos como la germinación precoz, etc., y hacia estos fines está encaminada la mejora genética.Cultivo
Preparación del terreno
La profundidad de la labor preparatoria varía según la naturaleza del terreno. En suelos compactos la profundidad es mayor que en los sueltos.
Para el huerto, una vez removido y desmenuzado el terreno, se elaboran canteros de unos 60-70 cm de ancho, separados por senderos de unos 30cm por donde luego se caminará, para hacer las labores del cultivo.
Siembra y trasplante
La siembra de la cebolla puede hacerse de forma directa o en semillero para posterior trasplante, siendo esta última la más empleada.
Para hacer el semillero, las semillas se esparcen sobre la tierra recubriéndolas luego con una capa de mantillo de 3-4 mm de espesor. La época de siembra varía según la variedad, el ciclo de cultivo y el clima.
Entre 30 y 45 días de vida, las plántulas de cebolla estarán listas para el trasplante obteniéndose aproximadamente unas 1.000 plantas/m2de semillero, es importante que el semillero esté limpio de malas hierbas, debido al crecimiento lento de las plantas de cebolla y su escaso grosor.
La plantación se realiza a mano, en los canteros pre-elaborados a una distancia de 10-12 cm en cuadros.
Limpieza
La limpieza de malas hierbas es imprescindible para obtener una buena cosecha, pues se establece una fuerte competencia con el cultivo, debido principalmente al corto sistema radicular de la cebolla. Se realizarán repetidas escardas con objeto de airear el terreno, interrumpir la capilaridad y eliminar malas hierbas. La primera se realiza apenas las plantitas han alcanzado los 10 cm de altura y el resto, cuando sea necesario y siempre antes de que las malas hierbas invadan el terreno.
Abonado
En suelos poco fértiles se producen cebollas que se conservan mejor, pero, naturalmente, su desarrollo es menor. Para obtener bulbos grandes se necesitan tierras bien fertilizadas. No deben cultivarse las cebollas en tierras recién estercoladas, debiendo utilizarse las que se estercolaron el año anterior.
Un abonado abundante en nitrógeno y potasio le conviene a la planta de cebolla. Las exigencias en fósforo son menores.
Riego
El primer riego se debe efectuar inmediatamente después de la plantación. Posteriormente los riegos serán indispensables por lo menos una vez cada una, o dos semanas, en dependencia de la retención de humedad del suelo, el clima y la época del año. Se interrumpirán los riegos de 15 a 30 días antes de la recolección.
Recolección
Se lleva a cabo cuando empiezan a secarse las hojas, señal de haber llegado al estado conveniente de madurez. Se arrancan con la mano si el terreno es ligero, y con la azada u otro instrumento destinado a tal fin para el resto de los suelos. Posteriormente, se sacuden y se colocan sobre el terreno, donde se dejan 2-3 días con objeto de que las seque el sol, pero cuidando de removerlas una vez al día. Es conveniente que se realice bajo tiempo estable en días secos.
Se exceptuan de este método, las cebollas que serán destinadas a encurtidos, o consumidas tiernas junto a las hojas, para estas se utilizan cebollas del tipo blanco y se siembran muy juntas.
Se recolectan aun tiernas, cuando el bulbo tiene el tamaño de una nuez, junto con la planta completa y se comercializan en mazos de cuatro o cinco plantas. En algunos países se conocen como cebollinos.

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